El ambiente de Maine es tan importante como sus tradiciones. Aquí la comida está profundamente ligada a los lugares y a los recuerdos. Puedes acordarte, por ejemplo, de un fish and chips en Ken’s Seafood o de un lobster roll disfrutado junto al faro de Portland Head Light. Cuando creo nuevas recetas, me inspiro en esa misma sensación de estacionalidad y nostalgia: esos platos que solo puedes disfrutar durante un verano en Maine, lo que cocinas cuando termina la temporada del huerto o las comidas que te reconfortan después de quitar la nieve con la pala.
La agricultura de Maine es sencilla y se basa en productos que forman parte de la vida de todos sus habitantes: arándanos silvestres, patatas, pescados y mariscos, además de verduras y hortalizas típicas de los meses más fríos. Es increíble cómo, independientemente de la zona de la que procedas, puedes encontrar los mismos ingredientes y recetas desde el sur de Maine hasta la región de Downeast. La gastronomía es como un hilo invisible que nos une a todos.