El cuero curtido: cómo se trabaja
La expresión «cuero curtido» se refiere a un cuero que ha sido sometido a un tratamiento especial, esencial para trabajar y conservar esta valiosa materia prima.
El proceso de elaboración varía notablemente según dos factores: las características del cuero original y el tipo de producto que se desea crear.
En cualquier caso, el curtido es fundamental para garantizar la durabilidad del cuero y dotarlo de las cualidades necesarias para su uso en accesorios y objetos de uso diario, tanto en el mundo de la moda como en otros sectores.
La construcción del Classic Dan
La construcción de un zapato es un proceso largo y meticuloso, compuesto por numerosas operaciones realizadas por artesanos expertos.
Una vez finalizada la fase creativa y de diseño, se procede al corte del cuero para obtener las distintas partes del empeine y del forro, utilizando una herramienta específica llamada troquel.
Costura, rebajado y montaje del empeine
Tras el corte de todos los componentes del zapato, se procede a su ensamblaje, seguido de la costura, fase en la que todas las partes se cosen y se unen con el forro y los refuerzos.
La fase de costura consiste en ensamblar todas las partes del empeine cosiéndolas y uniéndolas entre sí. Al mismo tiempo se realiza el rebajado, que permite suavizar el grosor de los bordes y evitar uniones demasiado gruesas.
Ambas operaciones son realizadas por personal especializado siguiendo las indicaciones del diseño.
Para completar la fase de ribeteado del mocasín, es necesario aplicar la mascarilla (puntera o pala). A continuación, se procede a montar el corte semifabricado sobre la horma; posteriormente, la mascarilla se cose a mano al corte. Para esta operación se utiliza un hilo especial cuyos elementos, a diferencia de los del hilo empleado en la costura a máquina, están simplemente torsionados y no trenzados.
En los zapatos de cuero, el cerco se fija en el punto de unión entre la suela y el empeine. Es una fina tira de goma o cuero que cumple funciones técnicas y estéticas, reforzando las costuras entre la suela, la plantilla y el empeine.
Los cambrillones de acero son pequeños componentes que se introducen en la plantilla. Aportan la rigidez necesaria, acompañan el movimiento del pie y mejoran la resistencia del calzado con el paso del tiempo.
Suela de cuero y acabados
El cuero para suelas es el material más grueso y resistente de la industria del curtido y se utiliza para fabricar las suelas de botas y zapatos. Se obtiene a partir de cueros curtidos vegetalmente, generalmente de la parte del lomo, tratados mediante un proceso especial para convertirlos en el tipo de cuero más duro que existe. El cuero presenta características de resistencia y, sobre todo, excelentes propiedades higiénicas. Es bien sabido, por ejemplo, que los zapatos de cuero favorecen la transpiración y ayudan a prevenir el desarrollo de moho y otras enfermedades de la piel y del pie derivadas del estancamiento de la humedad en el interior del calzado.
Tras la preparación de la suela de cuero, se procede a su aplicación sobre el empeine. En este caso, la unión se realiza mediante una costura parcial con máquina de columna.
El acabado es el departamento encargado de mejorar el aspecto estético del calzado. Consiste en limpiar el zapato eliminando los excesos de hilo, posibles restos de adhesivo y cualquier otra impureza. A continuación, se aplica la tapa de tacón de cuero, completando así la última operación antes del embalaje.
En esta fase se introduce el «shoe filler» en el interior del calzado, lo que permite que el producto mantenga su forma durante el transporte. A continuación, los zapatos se colocan dentro de la caja y se separan con papel de seda. Por último, se aplica la etiqueta de «código de barras» en la caja, lo que permite a los operadores de la tienda conocer el modelo, la talla y el color del producto contenido en ella.
¡Ventajas exclusivas!
Sigue en contacto para novedades, ofertas y eventos + 10% de bienvenida!